Nos hacemos nuestra casa: La Casa Friscia, Córdoba
Construir una casa es un trabajo que casi siempre queda entre cliente y arquitecto. Sin embargo, desde hace ya unos años, gracias a los blogs es mucho más sencillo compartir esta experiencia, no sólo con familiares o amigos, también con otra personas que interesadas en hacerse su casa, buscan información en Internet.
Uno de nuestros clientes optó por contar la construcción de su casa desde incluso antes de comenzar las obras: “Nos hacemos nuestra casa”. Se trata de La Casa Friscia un proyecto que arranca en mayo del año 2009 y que en la actualidad está en proceso de construcción.
En Taller de Arquitectura el proceso para proyectar una vivienda empieza con unas breves explicaciones de los futuros clientes acerca de sus necesidades más evidentes: cuántas habitaciones, cuántos baños, espacios más importantes para vivir la vivienda, para recibir a los amigos… pero en el caso específico de estos clientes iniciamos una costumbre que hemos repetido con otros, se trató de que nos escribieran un texto realmente íntimo de cómo querían vivir su futura casa. El propósito era evidente, conocerlos más profundamente desde el principio para proyectar la vivienda aún más cerca de sus necesidades e ilusiones.
Aunque teníamos este interesante texto explicativo, el proyecto de la vivienda pasó por numerosos estadios intermedios, diferentes soluciones que se fueron afinando sucesivamente. La verdad es que éste es el proceso natural que llevamos con casi todos los proyectos que llegan al estudio, trabajar, trabajar y trabajar hasta llegar al punto definitivo que cumpla tanto con nuestras expectativas profesionales y personales como, por supuesto, con las de los clientes.
En el blog se explica muy bien todo el proceso, con un lenguaje claro y sencillo para personas que no son técnicos relacionados con la construcción; aunque obviamente no se trata de una guía de construcción. Tampoco en él se puede explicar el gran número de planos, croquis, imágenes digitales y maquetas que hay que realizar hasta llegar al proyecto con el cual se construirá la vivienda; ni que decir tiene la cantidad de visitas que se realizan para dirigir la obra, al menos una por semana, cuando no dos; además de las reuniones con empresas suministradoras, personal técnico de otras administraciones públicas…
A pesar de la claridad de ideas y facilidad con la que se enseña la casa en el blog, para llegar a resultados óptimos en todos los aspectos, en realidad se trata de un trabajo muy complejo que necesita de la gestión y guía de buenos profesionales.
Casa Friscia – Alcaraz
La vivienda se encuentra situada en una parcela que según su topografía, su orientación y entorno condiciona de manera considerable el desarrollo del proyecto.
La topografía y su pronunciada pendiente hacia el Sur; las formaciones rocosas y la vegetación (encinas), se plantean como condición fundamental para respetar e integrar en el proceso de instalación; las necesidades no solo urbanísticas, sino también proyectuales, de reposar las plataformas de la casa de manera natural y sin excavaciones excesivamente agresivas sobre el terreno. Finalmente la singularidad del programa, ligado a la vida profesional de la familia, se plantea como parte fundamental de la personalización de la casa y de su funcionalidad.
La idea elemental del proyecto es generar una integración entre todos estos factores, los recorridos internos y la caracterización de éstos en función de las posibilidades de este entorno único e irrepetible (topográfico, soleamiento, paisaje).
La pendiente en subida hacia el interior de la parcela coincide con la orientación Sur, lo que supone en principio una problemática a solucionar con la implantación del edificio, ya que el hecho de encastrar la vivienda en la ladera para aprovechar la posibilidad urbanística de crear sótanos ventilados en una de sus caras se desecha, pues de esta manera la única entrada de luz, sin utilizar el recurso del patio, se produciría por el Norte. Por tanto la mejor orientación para el soleamiento coinciden con las cotas altas del terreno y con una formación rocosa que se entiende como singularidad y que se pretende sea el generador del proyecto y de sus recorridos tanto internos como de relación con el entorno.
De esta manera el edificio debe situarse lo suficientemente alejado de la zona donde se sitúa el cambio de pendiente brusco que coincide con la formación rocosa, para así facilitar el soleamiento Sur-Este a las estancias de noche y a las vistas principales de las estancias de día. Este espacio-jardín que se crea entre la casa y la roca se convierte en una continuidad de la vivienda y sirve de conexión con la topografía y el paisaje natural de la parcela. En esta zona Sur se desarrolla la vida exterior de la casa con la piscina y las salidas principales al jardín más privado.
Para favorecer la posibilidad de aprovechar al máximo las vistas que ofrece el entorno del pantano y las colinas cercanas, se decide invertir la distribución por plantas tradicional y se coloca la zona de día en el nivel alto, dejando el acceso y zona de noche en el bajo. La necesidad programática nos lleva a utilizar las estancias de la zona Norte como estudios de trabajo para la familia, así las zonas soleadas protegidas por porches cubiertos se mantienen hacia el Sur.
La condición de escalonar la planta baja por motivos urbanísticos proporciona varias plataformas que ayudan a dotar de autonomía las distintas estancias por su naturaleza funcional. De manera que se generan cuatro cotas principales conectadas por los tramos de la escalera. En la cota 1 el acceso y el primer estudio de trabajo. En la cota 2 la zona de noche, en la cota 3, el segundo estudio de trabajo y en la cuatro, conectada con la piscina, la zona de día.
El reto por parte del cliente y los arquitectos consiste en utilizar a su favor los condicionantes de la parcela, no como imposición, sino como forma de relación única y singular con el entorno que la casa tiene alrededor y que se considera como parte fundamental a la hora de plantear recorridos, plataformas y miradas, aprovechando las posibilidades exclusivas que se nos ofrecen.






















