Propuesta para un Hotel
El proyecto que publicamos hoy está en pleno proceso de elaboración.
Se trata de una propuesta para un Hotel en un paraje ubicado en El Carpio, conocido como “Casa del Lobo”, junto al río Guadalquivir.
Una de las mayores dificultades con la que se enfrenta, es la de ubicarse por encima de la cota de inundabilidad del río. El nivel exigido para la rasante mínima, supera en algunas zonas la planta de altura.
Frente a la inmediatez de construir una única plataforma, se propone modificar el terreno mediante varios niveles, donde el agua actuará como hilo conductor. Estos niveles, configurarían un parque periurbano que discurriría paralelo al río, enlazando el núcleo urbano y el paraje de “Las Grúas”.
Morfológicamente el hotel se construye mediante una fisura que originaría una calle interior ajardinada, separando la zona de habitaciones de la de servicios comunes. Dicha calle es pública, discurriendo a cota natural del terreno y originando sombra para propiciar el paseo durante los meses estivales.
La conexión entre las dos zonas del hotel se realizaría mediante cuerpos puente.
En la cota inferior, a nivel de calle, se ubicarían los aparcamientos, ocultos tras muros portantes de hormigón, revestidos con sistemas de fachada vegetal para atenuar la temperatura. De esta forma los vehículos no consumirían espacio libre.
Todas las habitaciones se orientarían al Este, trazando vistas hacia el río, situando la zona de distribución paralela a la calle interior. La pieza donde se ubican los usos comunes serviría para arrojar sombra y defenderse de la potente luz del Oeste.
Para controlar la luz del Sur, se han dispuesto cuerpos volados sobre la calle, con una doble función. Producir sombras y romper la monotonía de un edificio tan seriado.
Las habitaciones, distribuidas en dos niveles, cuentan con una terraza privada de dos metros, que en planta baja da acceso a una plataforma-mirador.
La separación del parque público se produce mediante un cambio de nivel generado por un gran estanque que parcialmente se convertiría en piscina.
La privacidad se garantiza con sistemas de lamas fijas en un primer estrato y lamas móviles en el plano de las carpinterías, lo que posibilita que la fachada sea cambiante.








