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Archivo para enero, 2009

Apeando rocas

Viernes, 23 de enero de 2009 admin 5 comentarios
Son muchas las ocasiones en que la oportunidad de hacer arquitectura aparece de la forma más inesperada. En este caso se trataba de construir una vivienda sobre los restos de lo que habían sido unas canteras de piedra caliza. Cuando visitamos por primera vez el solar, nos dimos cuenta de que las escorrentías de agua de las parcelas superiores habían erosionado la roca con el consiguiente peligro de desprendimiento.

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Los problemas en la parte trasera del solar se hicieron patentes durante la ejecución de la cimentación. Si no apeábamos con prontitud, las vibraciones podrían producir la caída de los fragmentos de roca.

Un apeo consiste básicamente, en una transmisión de cargas de un elemento débil a otro con suficiente resistencia. Nosotros decidimos transformar una decisión de ingeniería en una voluntad arquitectónica.

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Para ello decidimos levantar dos grandes elementos apilastrados de hormigón, encofrados con fábrica de ladrillo que actuarían como columnas. Sobre ellas se apoyaría otro encofrado de madera que iría adaptándose a la forma de la roca

Dicha adaptación se llevo al límite, produciendo que el encofrado tuviera cada vez más complejidad.

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El hormigón debía aparecer con la mayor sinceridad posible, facetando las caras con cada tablero.

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Durante la ejecución de la vivienda utilizaremos la construcción como almacén de herramientas y oficina improvisada. Por ello hemos tabicado el frontal y abierto huecos.

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Al fondo aparece la casa en construcción…

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Casa Las Jaras 215. 01

Miércoles, 7 de enero de 2009 admin Sin comentarios

  • PROYECTO: CASA UAS LAS JARAS 215.
  • SITUACION: PARCELA 215. LAS JARAS. CORDOBA
  • ARQUITECTOS: JOSE CARLOS RICO CORDOBA, JORGE ROA FERNANDEZ
  • SUP. UTIL: 156 M2
  • SUP. CONSTRUIDA: 198 M2
  • COMIENZO DE OBRAS: FEB 2006
  • FIN DE LAS OBRAS: MAR 2008
  • APAREJADOR: JAVIER LOZANO SANTOS
Los dos principales motores de la implantación propuesta del edificio son, por un lado, la topografía tan singular a la que se enfrenta y el entorno natural en el que está insertado.

Estas dos condiciones, unidas a un control presupuestario, se presentan de una manera potente configurando tanto la estructura y la forma del edificio como la propia incorporación del programa de la vivienda. La zona de día queda en este caso encima de la zona de noche, en el intento de que el edificio se deslice por la pendiente del solar siempre en busca de las miradas más interesantes.

La búsqueda de las vistas intencionadas, de una orientación adecuada y necesaria, la forma orgánica, escalonada y aterrazada como respuesta a lo accidentado terreno, así como la huida de la utilización del modelo PB+1 para la vivienda unifamiliar, dan como resultado la propuesta presentada.
Se trata de la huida voluntaria de soluciones estandarizadas, del esquema tipológico de PB+1 para la vivienda unifamiliar, de determinados prejuicios en torno a lo que supone una casa de campo unifamiliar.

Aislarse y despojarse de los modelos aprendidos para enfrentarse de una manera primitiva y razonable a la rotundidad, compleja y simple a la vez, del entorno, a las exigencias del programa y a los condicionantes topográficos.

El solar forma parte de una urbanización en torno al pantano artificial conocida como “Las Jaras”, en la sierra norte de Córdoba. Experimenta una pendiente media aproximada del 40%, existiendo diferencias de cota de hasta 18 metros. Uno solo de sus límites linda con viario público. En el lindero opuesto limita el solar con una zona verde (espacio libre) que recorre el perímetro del pantano. Los dos lados restantes lindan con otros solares de características similares.

La vivienda se “esconde” a la vista desde el vial de acceso para no interferir en la composición del perfil desde la otra orilla del pantano. Está formada por dos niveles estructurales y programáticos. En el primero, el nivel de acceso, se encuentra la zona de día y una zona mirador sobre la cubierta transitable de la planta inferior. En esta planta inferior se encuentra la zona de noche.

Se opta por encajar la piscina, como si se tratase de una pieza más, al entramado de la vivienda. De esta forma, al encontrarse la lámina de agua a nivel de la zona día, se realiza una conexión visual a través del agua desde el nivel inferior.